No sé si las cosas de ayer fueron mejores como suelen suspirar los carcamanes, pero de que son diferentes, ni lo dude. Jamás hubiésemos soñado que los señoritos del PAN se mezclaran con los pelafustanes del PRI a comer en el mismo plato en coaliciones que sólo tendrían una definición, conveniencia.
Mucho menos con gaznates aventureros, partidos de pacotilla como el PT o el PVEM, que el primero, no es partido ni es del trabajo y el segundo referirlo como “verde” y “ecologista” no mmn dirían los chavos.
Una presidente guardando luto perene al que le heredó la silla. El cinismo de funcionarios que después de haber sido sorprendidos y evidenciado sus trapacerías Noroña, Adán Augusto, Américo, Rubén Rocha, continuaran en el cargo con reconocimiento y elogios de la dueña del circo. Si decimos que fue sorpresa, mentiríamos, porque luego de la decisión por sus calzones Andrés Manuel construyó su trenecito, refinería, un aeropuerto fútil y costoso rematando con una rifa del avión TP-01 presidencial que ha sido el engaño más ridículo que nos evidenció a los mexicanos como estúpidos, agachones y abyectos.
La fortaleza de las centrales obreras aunque jamás tan poderosas como antaño donde un Fidel Velázquez levantaba la voz y el país temblaba, hoy solo esas marrullerías se siguen mostrando en guetos como el AICM donde los taxistas “amarillos” son dueños absolutos del puerto aéreo y permiten entrar a subir o bajar pasaje los que ellos ordenen, si no, los choferes de aplicación aun con amparo en la bolsa, son maldecidos, vejados y golpeados por los porros que tienen el control y la bendición de los militares que el cocodrilo López, otra vez, por sus cojones ordenó manejaran el aeropuerto.
Las operaciones en centrales de autobuses, trenes o puertos, marítimos o aéreos están secuestradas por la mafia de los taxistas que cobran lo que quieren ya que un servicio que comúnmente cuesta cien pesos, los taxis amarillos cobran 420 y alégale, argumentando que tienen que “mocharse” con los directivos, ahora militares o marinos.
Sigo sin entender por qué luego de quedar claro que los soldados ni eran más honestos ni eran diferentes a los demás mortales civiles de ladrones y corruptos sigue colita de caballo empecinada a que sean los verdes y grises de las fuerzas armadas, los que aun demostrando con grabaciones que almirantes y generales están hasta las manitas de corrupción continúan siendo cabezas de sector.
Esos caballeros que antaño eran orgullo del ciudadano hoy demuestran que Andrés Manuel creó un Frankenstein que Claudia no ha querido meter al ataúd tal vez porque sigue teniendo pánico que desde Palenque le estiren y ordenen que le quiten el apoyo desmesurado que cocodrilo entregó en mazorca para seguir controlando el país.
Estamos entre la espada de la Chingada y los caprichos del loquito del salón oval y colita después de haber sido “bateada” con sus reformas por los convenencieros chapuceros parásitos de los partidos pacotilla, aceptará las leoninas exigencias del Plan B que se enfocan y reducen a dos grandes temas, NO recorte a la lana y DEJAR que ellos nombren a su conveniencia los esbirros y que no meta las manos Claudia, mucho menos SEGOB que era como se estilaba. ¡Qué caray!
Por lo pronto si tiene viaje en avión a CDMX váyase con tiempo, porque los miliares siguen en complicidad con los taxis amarillos y tendrá que recoger sus maletas en el periférico y abordar el avión en el zócalo, porque hasta ahí llega el poder del sindicato.
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