Ayer en este espacio les platicaba de la enorme urgencia de cambio que tienen temas tan sencillos pero que ocupan atención inmediata. Las escenas grotescas de los pleitos estudiantiles en las escuelas existen desde que se crearon los planteles educativos, pero el nivel de violencia ha escalado desproporcionalmente al grado del muchacho que sacó entre sus ropas una navaja para asestarle cinco puñaladas a otro niño por una discusión banal derivado de la marca de unos tenis.
El chavito lesionado se encuentra hospitalizado con la duda si se salvará y quedará bien sin secuelas posteriores, mientas el mozalbete aprendiz de asesino ha sido reprendido “exigiéndole” declarar que NO lo volvería hacer y jurar por diosito santo, argumento que a este reportero se le hace una soberana mamarrachada.
Considero que, extendiendo el escrito de ayer, son de las cosas que tienen que cambiar a la voz de ya. El muchacho que con felonía apuñala a su adversario debería ser detenido, enjuiciado y sentenciado con pena corporal con la misma severidad en cantidad de años que un adulto ya que sus acciones transformadas en heridas son de la misma gravedad que podría causar un mayor de edad.
Pero no, las anacrónicas y enfermizas leyes creadas hace décadas por una persona detrás de un escritorio con sabiduría y experiencia que pongo en duda, probablemente hayan sido acertadas en ese momento pero al paso del tiempo acusan deterioro y obsolescencia, pero el gobierno, en este caso el sistema educativo, está más preocupado por despedir a al macuarro idealista Max Arriaga ofreciéndole un consulado como “premio” para que abandone su encargo, que poner orden esculcando las mochilas de los estudiantes para que no ingresen armas a los planteles.
Como esas acciones “despiertan la gallera” y morena está con más atención en las próximas elecciones no quieren que la oposición aproveche las malas decisiones y les ganen terreno que ya tienen en la bolsa.
Vamos olvidándonos de lo que indican las muestras de pedagogía y las aportaciones del señor que llegó a cambiar la educación y sus nuevos vectores ideológicos. Fui creciendo en el regaño, el grito fuerte, el reglazo y si había persistencia, recado a los padres, directo a la dirección y consejo de guerra con probabilidades de expulsión y ¿saben qué? No pasaba nada, no había psicólogos, psiquiatras ni traumas irreversibles y te componías porque te componías.
Pero qué se puede esperar si la educación está en manos de un señor que no tiene definido sus preferencias sexuales y los elogios los ha ganado por ser un excelente estratega de operación política como coordinador de campañas y, los aplicadores de justicia son pobres diablos que no pueden presumir honestidad mucho menos capacidad que se califican por comprar camionetas blindadas alta gama y el jefe de la tribu le satisface le boleen el calzado, de meterse a presentar una iniciativa para modificar la edad de los delincuentes y a exigir a los jueces de control metan a la cárcel a los engendros de asesinos que a sabiendas que si privan de la vida a un cristiano, serán regañados y confinados un par de años en una correccional y liberados…para volver a matar, pero con más estilo y categoría.
MENUDENCIAS: ánimo, Omar estamos contigo, acuérdate que, para atrás ni para agarrar vuelo. Vi un par de espectaculares promoviendo a Mike Flores el ratón Miguelito. ¿Para qué, cuánto y quién los pagaría? ¡Cínicos!
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