“Es una descarada…”
Canción “La Descarada” de Reyli Barba

Lo hemos sabido de siempre, pero hasta hace poco se trataba de guardar las apariencias, de “taparle el ojo al macho”, de fingir, pero está visto que los nuevos políticos no tienen freno y que les importa un rábano lo que la sociedad piense de ellos, hayan o no contado su con voto; total, ya instalados en la silla.

Y es que al llegar a su curul nuestros diputados se olvidan de quiénes los llevaron al cargo y se ponen el uniforme del partido.

Por años nos han insistido en que son representantes del pueblo y que al ocupar tan importante cargo velan por igual por los ciudadanos de todo el estado, sin importar el distrito en que vivan y mucho menos si participaron o no en la elección, su trabajo es el bienestar de la sociedad. ¡Si “Chuchita”, cómo no!

Ayer Claudia Chapa, líder, integrante, relevo, banca, aguadora y demás de la fracción del Partido Verde en el Congreso de Nuevo León, que sólo integra ella y nada más, tuvo el descaro de públicamente aceptar que ella no está ahí para ayudar a los ciudadanos de nuestra entidad y que a los únicos que les hace caso, atiende y procura, son a los dirigentes de su partido.

La legisladora dijo: “Respeto tanto la postura de Morena con su presidenta nacional, como la postura del bloque PRI-PAN-PRD, sin embargo yo le rindo cuentas a mis líderes del Partido Verde tanto local como nacional”.

¡Sopas perico!

Y es que tanto la muchacha verde como su homóloga, la sempiterna Lupita Rodríguez, dueña, propietaria y accionista al 50% del Partido del Trabajo, están como la tocaya de la segunda, la del mambo de Pérez Prado, o sea, que quieren bailar pero no bailan porque los de Morena ni las fumaron y por eso la hacen de tos.

Mal se ven las dos legisladores intentando conseguir algún provecho en el asunto y desmarcarse de Morena, porque aclaran que siguen en la 4T, pero que en este tema no. Es como si una muchacha te dijera que sólo es tu novia “de la cintura para arriba”.

Pero sí, cala, molesta, enfada, encanija y encaborona el descaro de Claudia Chapa a quien los ciudadanos no le importan y sólo le rinde cuentas a su partido.

¿Pensará igual el Senador Verde Waldo Fernández?