“¿Y si se ponen de acuerdo?
Yomero
Una muestra clara, pura, nítida, diáfana y transparente de que uno de los principales problemas de Samuel García, el Gobernador de Nuevo León, es su comunicación, puede observarse en el tema de la movilidad.
Baste ver que ni siquiera para asumir una postura oficial sobre el tema, son capaces de ponerse de acuerdo.
Así, en la tierra de “Todo el mundo cree que sabe” cada quien emite lo que para su lógica y capacidad es el causante del problema en el transporte público en el área metropolitana. El Gobernador dice una cosa, pero dos días después el Secretario de Movilidad dice otra y para cerrar, al poco tiempo el encargado de todo y nada, es decir del Metro y la Agencia del Transporte, remata con una tercera visión de las cosas sin que ninguna coincida en lo más mínimo.
¿No me cree? Cheque el archivo.
Cuando era niño era común preparar engrudo para emplearlo como pegamento en los trabajos escolares. Aprender a hacerlo requirió de tiempo, porque la paciencia, esa que casi nadie tenemos, jugaba malas pasadas y cuando no era el fuego muy bajo o muy alto, era la falta de revolver el menjurje o bien pasarte de tiempo en la cocción, el asunto es que al final se nos hacía bolas el engrudo, igualito que a los funcionarios estatales.
Diseñar respuestas precisas, claras y contundentes, sin espacio para la duda ni para la repregunta, es función del área de comunicación. Cuando una de estas piezas es aprobada, es menester difundirla al interior y estar atentos a que los funcionarios hayan captado con claridad el mensaje, de tal manera que a quien le preguntes, siempre su respuesta será en esencia la misma.
Encontrar el mejor enfoque, aportar los datos precisos (sin exagerar por favor), ejemplificar y socializar, son clave en la tarea de la comunicación.
Para lo anterior se requiere, primero que nada, salvar el escollo de la soberbia de los jefes; que entiendan que son humanos y que no necesariamente el hecho de que ocupan un alto cargo significa que conocen más que los especialistas en muchos temas, por lo que requieren de orientación y guía.
Después se necesita de disposición para atender esas recomendaciones y espacio para corroborar que efectivamente han captado la idea. Resulta de utilidad, para evitar “topetones”, el designar voceros “no oficiales” a los que puedes remitir a un reportero porque “él tiene más información que te puede ayudar”.
Este ejemplo del transporte público se repite en muchos otros temas y termina exhibiendo la falta de coordinación y rumbo, cuando dejan en claro que cada quien va estirando para un lado distinto.