En la batalla solo existe un vencedor, el subcampeonato es derrota. La gran interrogante no es por qué enterraron la estaca al vampiro tabasqueño; era de esperarse, la curiosidad es quién, porque podríamos estar seguros que el arma mortal fue empujada por colita de caballo y difícilmente, para que no se vaya con la finta, cocodrilo autorizó su sacrificio, primero muerto que meter reversa.
Adán Augusto López, jamás imaginó que, en la rueda de la fortuna, a veces andas arriba y otras andas abajo. Nada es para siempre. Aunque siguió al pie de la letra el adagio que algunas batallas se ganan con el silencio, el Drácula hermano que nunca tuve, prefirió seguir nadando de muertito sin hacer olas apostándole al olvido, aunque la barbaridad de sus actos como gobernador, notario y cómplice tenían que terminar como se avizora en este principio del fin, aun intentando la abyecta compra de libros escritos por el tlatoani, que, aunque no fue desembolso personal, el intento de lamer el huarache congraciándose, poco le sirvió.
Partiendo de esa premisa, el pueblo bueno y sabio se reencuentra con otra disyuntiva. Adán Augusto deja la coordinación de morena para -según él- ponerse el overol del proselitismo arreando los borregos morenos al corral ante la inminente llegada del tiempo eleccionario, pero resulta… que ese puesto ya está ocupado ¿saben por quién? por Andy, que no le gusta que le digan Andy y no se necesita poseer un QI muy grande para entender que primero están mis dientes que mis parientes y Luisa María Alcalde ¿jefa? suprema del rebaño guindo NO tiene entre sus pendientes solicitar la renuncia al hijito consentido de papá.
Entonces queda claro que un lugar para el trasnochado chupa sangre en decadencia, no existe en el Partido de la 4T y solo queda la posibilidad de que le brinden muerte piadosa de mandarlo de embajador a Timbuctú o alguna otra nación donde NO tenga sus tentáculos metidos Donald Trump porque es obvio que toda orden del gobierno mexicano deberá tener la antefirma de la oficina oval, o ¿acaso seguimos ilusionados con la mamarrachada de la autonomía y soberanía? ¿y que esas son decisiones soberanas? cooperación sí, sometimiento, ¡jamás!, cuando aún están tibios los motores del “Hércules” que se llevó al narco Ryan Wedding detenido en las narices de García Harfuch.
Lo que es parejo NO es chipotudo, y no tendríamos problemas si entendiéramos cual es nuestra realidad y aunque sabemos que la política es el arte de comer sapos, no hacer gestos y estamos seguros de que falta tiempo largo para ver tras las rejas a Adán Augusto, por algo se empieza y los deseos y las ilusiones son más grandes que la basura con la que se tapan los gañanes de la 4ª deformación, seguimos ilusionados que un día llegará la verdadera justicia y haga pagar su culpa a los traidores.
Si de pasada le dan una revisada al mentiroso que quiere ser candidato a la presidencia, nos daríamos por bien servidos.
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