Harta razón tiene mi vecino de página Paco Tijerina en la observación del rescate de un cachorro en una tubería de la irresponsable AyD y no por ser maldito, pero seis dependencias involucradas incluido boletín de prensa, no mmn; relacioné a unos “tortolitos”, par de muchachos pendejos que se extraviaron en el cerro de la Silla y fueron a su auxilio y rescate una decena de elementos teniendo que pernoctar en el lugar donde fueron encontrados porque el helicóptero de protección civil contaba con poca visibilidad por la neblina haciendo más riesgoso el plan de vuelo. ¡Imaginen el costo!
Por la ocurrencia de esos atrevidos aprendices de excursionistas se pusieron en riesgo vital a un grupo de seres humanos, muchos miles de pesos y ocuparse como para no estar disponibles para asuntos realmente urgentes y necesarios.
El otro tipo de ayuda y no nos sorprende, es la comercialización por parte de los funcionarios del gobierno cubano a los regalados abarrotes que colita de caballo envía como ayuda humanitaria emergente que, por cierto, yo me preguntaría: ¿no se requiere autorización por parte del senado?, digo, porque no se manda sola y el obsequio no es de su bolsillo, sino de recursos públicos. Bien podría decir algún incómodo y recalcitrante legislador, obvio de oposición, ¿por qué Cuba y no Tanzania, Tibuctú o Nepal? Están igual o más jodidos que los hermanos de la bella isla.
Más que ayuda humanitaria ya se ha convertido en paternalismo crónico porque de ser esporádico y analizado se transformó en frecuente y sin fecha de caducidad, primero el envío de combustibles y ahora abarrotes para la subsistencia que, para acabarla de amolar a los pobres infelices cubanos, el gobierno que controla TODO lo que se mueve son solamente ellos los que determinan “quiénes” serán los beneficiarios, los demás pagarían lo que el mismo administrador etiqueta en dólares.
Por supuesto, luego de satisfacer las necesidades de los miembros del gabinete de Miguel Díaz-Canel que no conocen las restricciones, ni las limitaciones.
En casi todas las ayudas se encierra un misterio y partimos desde la más elemental sobrevivencia natural del ser humano cuando da sus primeros pasos, pasando por su desarrollo hasta llegar al desagradable mito obligatorio de la herencia, cuando el ser humano siente que tiene derecho a ser dueño de lo que sus mentores amasaron en su vida productiva por el simple hecho de ser hijo, nieto, o cualquier lazo sanguíneo o afectivo.
El convenenciero gobierno de la 4ª del cocodrilo Obrador perfeccionó la maquinaria de la dádiva y hoy, me parece imposible que nuestro pueblo subsista porque la limosna del bienestar forma parte de una obligada parte de nuestra forma de vivir y mañana que el fenómeno de morena abandone el poder, el nuevo inquilino no podrá tomar plaza sin que siga respetando el “impuesto” obligado de darle un poco al pueblo de lo que mucho que se robaba; que no era la intención auténtica y verdadera de AMLO pero le supo sacar raja ofertándolo como un eslabón más de la cadena de la economía y eso, no podemos negar que con un mismo disparo tumbó dos palomas con las que mantiene al pueblo adormecido eternizándose en el poder.
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