“Vamos a plantearnos que estamos todos locos,
eso explicaría como somos y resolvería muchos misterios”
Mark Twain

Sencillito, carismático y ahora también misterioso.

Luis Donaldo Colosio Riojas se sube sin subirse y se apea sin apearse a la candidatura por la gubernatura de Nuevo León en 2027.

Y le pega al “Madrake” diciendo que “ya tiene una decisión tomada que anunciará cuando sea el momento oportuno”.

Colosio no tiene decidido nada, está jugando al “bluff”, haciéndose el interesante, pero en realidad no tiene claro ni qué va a cenar hoy.

Tal vez los mágicos resultados de la encuesta de El Norte lo hayan envalentonado, pero por principio de cuentas falta mucho tiempo y, además, no se ocupa mucha metralla para recordar su fatídico y nefasto paso por la alcaldía regia en la que sólo construyó un puente que sirve para nada y para menos al conectar el Parque España con el Parque Fundidora, y agrandar banquetas limitando el tránsito y coadyuvando al caos vial de la ciudad, además de cambiar señales de alto y poner topes por doquier.

Pero cada quien es libre de pensar y soñar lo que quiera. La “encuesta” dirá misa, pero si usted sale a la calle y por igual le pregunta a un vecino que a un estudiante, a un obrero que a una ama de casa, a un empresario o un deportista, las opiniones no le son nada favorables y muy diferentes a las publicadas. ¿Habrán levantado la encuesta en las oficinas de MC para tan bonitos resultados?

Luis Donaldo ya está grandecito y debería saber que tanto en Sonora como en Coahuila y también aquí en Nuevo León, uno de los pilares en los que se sustenta la confianza de las personas es el honrar la palabra y el conducirse con la verdad. Jugar a las escondidas y andarle pegando al misterioso se aprecia como una postura infantil y poco seria, pero… allá él y sus creencias.