“El mundo moderno está lleno de hombres que sostienen dogmas
con tanta firmeza, que ni siquiera se dan cuenta de que son dogmas”
Gilbert Keith Chesterton

Pero es que se les llena la boca cuando hablan de “modernización administrativa”, de “reducir trámites” y sacar el famoso “paperless”, aunque ahora lo hagan todo más complicado y se atiborren de papeles innecesarios con el único fin de justificar su presencia y hacer uso de esos escasos minutos en que se convierten en “Semidioses” que deciden el destino de los simples mortales que tenemos la desdicha de atravesarnos en su camino.

Hablaré de los burócratas utilizando el sentido más peyorativo que alcance para referirme a los malos servidores públicos que piensan que su tarea es complicarlo todo.

Venderle productos o servicios al gobierno es un martirio porque para hacerlo te hacen pasar las de Caín. Cumplir con los mil y un requisitos que te exigen para ingresar al “Padrón de Proveedores” es una labor titánica, no se diga el presentar la documentación para participar en una licitación.

¿No me cree?

Entérese que hay un Municipio metropolitano en donde de la nada cambiaron un formato existente por uno nuevo y el cambio fue simple y sencillamente de tono de color en la hoja, porque es la misma información, pero si no lo llevas en el formato nuevo “vas para atrás”. Es el mismo en donde a pesar de que en los requisitos no aparece que debes presentar las últimas declaraciones mensuales ante el SAT, el prepotente encargado te las exige, pero no te avisa antes, sino que espera a que llegues para darte con la puerta en las narices.

¿Alguien me puede explicar que en una dependencia te pidan dos formatos en los que autorizas que el pago de los servicios te los hagan vía transferencia bancaria con la sola diferencia de que en uno debes escribir tu correo electrónico y en otro no? Y no conformes con eso, debes agregar un escrito en formato libre con la misma información. Y si no llevas los tres no te autorizan.

¿Para qué diantres te piden declaraciones anuales y mensuales de impuestos y también te exigen una “opinión de cumplimiento” de fecha reciente en sentido positivo? Si ahí dice que estás bien, ¿no se supone que ya pagaste tus impuestos?

¿Para qué diablos les servirá una copia de tu inscripción al RFC si en la “Constancia de Situación Fiscal” viene tu cédula de identificación fiscal (de la que también te piden una copia) y en ese documento aparece la fecha de inicio de operaciones de tu empresa?

Te exigen que pagues copias certificadas ante notario, pero todo lo que les entregues debe consignar que lo escribes “bajo protesta de decir verdad”, ¿para qué?

Sigo sin comprender cómo es que le hacen las empresa fantasmas que a cada rato aparecen haciendo trácalas millonarias en los gobiernos. ¿Cómo es que pasan los filtros de los burócratas?

¿Modernización? ¡Pamplinas!