Existe gente que son una monserga aun después de muertos.
El Mencho fue capturado, herido y muerto -dicen- y para muchos de la 4T ahí se cerró la historia, para otros se abrió una más interesante porque el nuevo gobierno que todo heredó de cocodrilo, poco o nada tiene de inteligencia y perversidad.
Cometen tantos yerros que no es difícil encontrarlos, como el inexplicable luto en la vestimenta de Claudia el día en que se dieron los informes de lo acontecido porque nadie supo si fue por los militares caídos que provocó que el General secretario se le quebrara la voz o por la muerte del narco más buscado del mundo, que su amado jefe jamás pensó en detenerlo, menos…eliminarlo, cuando se creó la doctrina “abrazos no balazos”
Decir que todo está en calma es tan falso como una mujer bonita, y más risible es que luego de ver las gráficas donde despachaban los dirigentes del cartel en el complejo residencial Tapalapa Country Club nos obliga a pensar, estaban como el marido engañado, todos sabían, menos él. O sea, todo mundo estaba enterado, menos la SEDENA, ministeriales, federales, guardia nacional y tuvo que llegar el FBI para acabar con la penumbra.
Tener tres estados en alerta, sin clases en las escuelas, carreteras a medio gas, con vuelos cancelados, avisos de alerta internacionales y código rojo en Jalisco, NO es tener todo controlado señora presidente, porque algo que es más grave es que la coordinación de la que presume el gabinete de seguridad NO existe, porque preguntamos todos, quieren maquillar que fueron “fuerzas especiales”, tan especiales que ni la misma señora de palacio nacional sabía, porque NO se tienen confianza.
¿La MARINA no forma parte del gabinete de seguridad o después de lo del huachicol está en capilla?
Aunque el cadáver sigue sin aparecer, otra vez la misma barbacoa. ¿Quién en su sano juicio no imagina que, con el poder económico, contactos y deseo, no se cambió la cara diez veces? Si una actricita medio pelo con la intención de gustar se hace mil cosas, ¿imaginan ustedes que el señor Oseguera seguiría con el mismo tono y consistencia en el cabello? ¿Mismos labios, pómulos, barbilla, mentón y color de tez? ¡Por el amor de dios, sean congruentes! Otra cosa, según los cánones de la liturgia legal dice que el SEMEFO -donde guardan los cuerpos- tiene un plazo de quince días para entregarlos y en caso de que no fuera así, cremarlos y enviar los restos al osario común.
¿Será ese el destino de las águilas? ¿Dejará colita de caballo y sus asesores que se les vuelva hacer bolas el engrudo que luego no sabrán cómo desatorarlo?, porque dicen, están seguros que nadie va a reclamar el fiambre, cosa que dudo, porque, aunque no lo crean el Mencho, tenía madre.
Ni hablar, en materia de seguridad, no se hace nada tal vez por órdenes de la Chingada, y cuando lo hacen todo les sale mal. Cuando la puerca se bañó, el jabón se le perdió, el agua se agotó y la toalla se enlodó, como a Samuel que a casi cinco años siguen los experimentos y promesas. Lo que natura no da, Salamanca no presta.
ricocama@yahoo.com.mx