No hace mucho, sin tratar de echar sal a la herida relataba que el mundialito de futbol de tercera división que le tocó a una ciudad que más merecía, con estadio de la estatura para encuentros de clase mundial, para nada traerá la derrama económica y proyección internacional que ha cacaraqueado el mentiroso gobernador, porque poco o nada podemos ofrecer a los pocos despistados aficionados que tuvieran la ocurrencia de visitar nuestro Estado.
Más allá de las obras inconclusas que irremediablemente NO estarán listas, sin un transporte colectivo pronto y eficaz, nuestras vialidades colapsadas y en pésimas condiciones no son como para presumir, porque desgraciadamente carecemos de un clima bondadoso y la contaminación es una amalgama de las productivas chimeneas industriales y los polvos del desierto, donde se les ocurrió a los fundadores decidir que aquí se construyera el Nuevo Reino de León.
Un estadio de diez y un entorno de cinco porque fuera de Guadalupe, algo de Escobedo y poco de Santiago, no me va a decir usted que Juárez, García, Santa Catarina o Monterrey existe algo como para pararnos el cuello, manchado por el hollín. Decía, seguramente a un turista que viene de Detroit o Canadá que cuentan con las cataratas del Niagara le vamos a impresionar con la cola de caballo. Los nipones quedarán con la boca abierta al ver la línea 4 y 5 de un Metro que va de ninguna parte a ningún lado. Eso, si los convencemos de que aborden cuando se enteren que se colapsó sin haber sido inaugurado y con riesgo de muerte.
¿El Río Santa Catarina tal vez? Cuando vienen de navegar por el Sena o los canales de Venecia. O el arroyo la Chueca a los que habitan en los márgenes del Río
Amazonas, o el edificio Acero Monterrey cuando han visitado la Torre de Dubái o el Empire State Building y la Torre Trump, o la fábrica de TESLA. Perdón, olvidé que se canceló.
Somos el primer lugar en todo y lo presumimos, para que ciudadanos de países desarrollados se orinen de la risa, aunque si conocerán al creador de las fantasías tipo Marvel y los cuatro fantásticos, que lo que sí debería presumir el gobernador es la fórmula mágica del curso intensivo de: “cómo hacerse multi-millonario en dos años”, los cien pares de zapatos de bebé o la alcoba de fantasía de las infantas sin costo.
En el terreno turístico, seamos sinceros, no contamos con parajes, e infraestructura hotelera y en lo gastronómico fuera de la novedad del cabrito al pastor, también tendríamos que aceptar que los mejores cortes de carne provienen de Sonora o Chihuahua, lo que antaño, hablar que en Nuevo León se degustaba la mejor carne del mundo. Esto, claro no es culpa de Samuel, pero la presunción, ¡Sí!
La derrama económica no será ni de remedio la mitad de lo que se trató de vender con ilusiones y dejemos por la paz la falacia que el mundo nos tendrá bajo la lupa porque los juegos importantes estarán como siempre, en el Azteca, en Jalisco o definitivamente pasando el charco del río Bravo; así es que si usted es de los fanáticos que puede gastar varios miles de pesos por ver un espectáculo mundial, váyase como Samuel al otro lado de shopping y puede que vea un buen juego y se deleite la pupila con una ciudad potable.
ricocama@yahoo.com.mx