Estamos como el papá jodido de la quinceañera, echando la casa por la ventana para la fiesta sin saber que comerán después que pase el convite.       Nuevo León hoy tiene poco o nada que presumir por tantas carencias padecidas en una amalgama de entuertos entre Samuel y los alcaldes metropolitanos que ven el mundialito futbolero como candil de la calle y oscuridad de la casa.

El soberano desmadre que causan las obras del centi-METRO mal planeadas contra reloj que por supuesto NO estarán ni en tiempo ni en forma, un aeropuerto tomado tradicionalmente por sindicatos charros que les importa más la demostración de poder y obvio sus bolsillos levantando autos de plataforma que osan pisar sus terrenos para conquistar pasaje, haciendo que los visitantes paguen sus tarifas triplicadas, además esperar hasta 45 minutos para la asignación de taxi porque no hay suficientes unidades.

En el traslado, sufrirán los que llegan a nuestro Estado con la intención de ver un partidito de un juego medio pelo de segunda división, avenidas destrozadas o mal pavimentadas porque los alcaldes o funcionarios están en plena efervescencia política buscando un salto o la re-elección como el nieto rico del empresario rico transportista Mike Flores que se promociona en espectaculares donde ni sentido tiene en lugar de dialogar con diputados o gente que ayude a “estirar” la carreta con la mala pésima imagen que mostraremos al turista que se enterará que no ha podido su jefe tomar protesta a su tesorero que ilegalmente firma oficios como titular.

Pero el ratón Miguelito compadre de Samuel nos satura en promocionales de video dándonos clases presumiendo como arrear ganado y “descornar” toretes finos de su papi y su güelo en el rancho millonario.

Las avenidas están hechas pinole, las plazas como la de la colonia Roma a unas cuadras del TEC donde irremediablemente traerán a los paseantes para presumir el ITESM, tiene dos años en remodelación, pero para Adriancito alcalde regio es más importante mandar “pipas” de agua al sur del Estado que terminar una placita pichurrienta.  Todo sea por el voto de municipios lejanos que plazas que están a unas cuadras de su oficina.

¿Podríamos ufanarnos del SINTRAM?   ¡Claro que no! No están sincronizados tres míseros semáforos haciendo todo lento y anacrónico.

La seguridad es una muchacha bella que todos desean, pero nadie se la lleva a la alcoba, porque es un problema mundial, pero aquí, la disputa por sacarla a bailar es de todos contra todos, todos los días con cifras alegres y estupideces de: “ya compramos otro Black Hawk” madre santa, ¿piensa Samuel que somos tarados? ¿O no puede ordenar a Gerardo Escamilla que guarde silencio?  ¿Puedes secretario decirnos cuántas horas de servicio UTIL tiene ese armatoste bélico y cuánto nos ha costado?     Obvio el visitante no sabe que hay colonias como muchas de García que no tienen agua hace meses, y que AyD está colapsado porque el drenaje en Nuevo León es materia de un negativo récord histórico y haber puesto al papanatas de Juan Ignacio Barragán al frente fue una de sus principales tonterías y mantenerlo en la nómina una aberración.

¿Qué más podemos enseñar al visitante que no nos cause pena?     No tenemos maravillas naturales, pirámides, monumentos, arquitectura de clase mundial y por supuesto vegetación exuberante ni clima caribeño, edificios ni gastronomía con etiqueta de competencia internacional, a lo más que podemos es apantallar con los tacos de Gilberto Sepúlveda de la Rosa Náutica o el cabrito de Lalo Treviño en el Gran Pastor, porque comparar el rio Santa Catarina con el Amazonas…nos veríamos mal.

Ay, Samuel, ¡a dónde nos has llevado!

ricocama@yahoo.com.mx