La participación, casi meramente simbólica, de México en la Segunda Guerra Mundial, detonó con el hundimiento de los barcos petroleros Potrero del Llano y Faja de Oro en mayo de 1942 por parte de submarinos de la Alemania nazi, que había intentado antes comprar el petróleo mexicano para su ejército.

De no haber sido por ese ataque artero, México no hubiese armado el legendario escuadrón aéreo 201 ni le hubiera declarado la guerra al Eje Berlín Roma-Tokio; de no haber sido por el ataque a Pearl Harbor seis meses antes, muy probablemente, la guerra entonces se hubiera quedado en Europa, sin la participación de los Estados Unidos.

La historia, dice en su libro 18 Brumario Marx el bueno, no el farsante de los libros de texto, se repite dos veces. Primero como tragedia y luego como farsa. El bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Irán, y el hundimiento de un barco iraní en aguas internacionales por un submarino de los Estados Unidos -87 muertos- sugiere que el barbón siga teniendo algo de razón.

El estrecho de Ormuz es la salida del golfo Pérsico a los mercados orientales -China, India, por ejemplo. La quinta parte del petróleo del Medio Oriente tiene que salir por ahí. Hoy, no puede. Ya lo estamos notando de este lado del charco.

El precio de la gasolina en los Estados Unidos sigue subiendo. Los mexicanos, supuestamente, no tenemos nada que temer. No hay que pensar en que la gasolina que consumimos sea importada y, en consecuencia, más cara.

Para eso está Papá Gobierno. Con un incremento al impuesto Iepes, seguiremos comprando de la verde a 23.99 pesos el litro. Van a seguir chupando de las arcas nacionales; hasta que la quiebra nos alcance.

Pero estábamos en el Golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz. La guerra de Irán no debiera cruzar el estrecho de Ormuz. Que se quede ahí y que se acabe lo más pronto posible.

PARA LA MAÑANERA DEL PUEBLO (porque no dejan entrar sin tapabocas): Cada día que pasa nos acercamos más a las fechas del  Mundial de Futbol, hermano, ya eres mexicano.

Todos los involucrados, por lo menos en México, desde la señora presidente hasta los ridículos gobernadores andan azorrillados con la idea que nos hará olvidar las crisis del país.

Garantizan seguridad, cuando no la pueden dar a sus gobernados. Prometen obras de relumbrón que ni con la virgen de su lado se harán realidad y aseguran cientos de miles de turistas que dejarán una derrama de millones de dólares.

Mi queridísimo y admirado Chava Flores les pinta un violón diciendo ”¿a qué le tiras cuando sueñas mexicano?’”

 

 

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