“Una imagen dice más que mil palabras”
Refrán popular
No se trata de serlo, sino de también parecerlo.
En términos de comunicación la imagen lo es todo y en la conferencia de prensa de ayer montada por la defensa y familia de Karina Barrón, al margen de los argumentos técnico-legales y todo lo que expresaron, la intención y el propósito se fueron al traste por una falta de asesoría sobre el lugar idóneo para tener su encuentro con los medios de comunicación.
Tal vez les haya parecido muy cómodo el hacerlo debajo de una estructura en un parque público, pero no consideraron que el sitio techado les restaría iluminación que marcaría un severo contraste con el fondo del parque, oscureciendo los rostros.
Un mal equipo de sonido no ayudó tampoco al tema, pero mucho peor fue la vestimenta de los participantes. Repito, serlo y parecerlo, y el abogado defensor si quiere proyectar una imagen profesional no puede llegar en con la camisa de color negro (hágame favor) con las mangas arremangadas, a pretender convencer a los periodistas y a través de ellos a la comunidad que Barrón es inocente.
Es comprensible el discurso de la mamá de Karina, pero no necesario en una intervención técnica, sobre todo cuando es la primera exposición de la postura de la priista ante los hechos ocurridos; su relatoría sólo logró que los aspectos jurídicos perdiesen fuerza.
“Tu ponte ahí a hablar y aquí le grabo”, pero hacerlo sin cuidar detalles provoca que el mensaje carezca de fuerza y al final se pierda.
Ojalá algún día lo entendieran…